viernes, 17 de marzo de 2017

Donde comer la mejor paella de Valencia

¿Dónde comer una buena paella en Valencia? Es la pregunta que todo visitante en la ciudad del Turia se habrá hecho sean Fallas o no. Pues vamos a intentar responder no solo a esa cuestión, sino a otra aún mayor, dónde comer la mejor paella de Valencia


Nosotros tenemos la respuesta, siempre desde nuestro punto de vista, claro está, pero es que somos reconocidos hacedores de paellas, o como dicen en la capital ché, de arroz con cosas.

Tras haber investigado en diferentes foros y estar advertidos de que no todas las paellas que ofrecen los innumerables restaurantes valencianos son lo que deberían ser, nos decantamos por seguir las recomendaciones de una persona natural de la ciudad. Su recomendación iba dirigida hacia dos puntos: El paseo de la playa y la huerta valenciana. Nos decantamos por ésta última opción y acertamos de pleno.




El lugar elegido es la Alquería del Brosquil. Se trata de un restaurante ubicado en plena huerta valenciana, dentro de una finca de naranjos en pleno Parque Natural de la Albufera. Pero al mismo tiempo, a cinco minutos en coche de las Ciudad de las Artes y las Ciencias. Es decir, a un paso de la ciudad pero alejado del bullicio de la gran urbe y rodeado de paz y tranquilidad. Dispone de varios salones pero entre todos ellos destaca la sala acristalada con vistas a los naranjos.

Pero vayamos a lo que nos interesa. Tras acomodarnos en la mesa que habíamos reservado con antelación, porque a pesar de ser un jueves el local estaba completo, pedimos como entrante mortero de all i oli y tomate con su pan tostado.

Después elegimos pulpo rebozado. Fue una recomendación que aceptamos gustosamente y que no estaba en la carta. El pulpo se confita en aceite y luego se reboza para con la fritura a alta temperatura proporcionarle una textura crujiente por fuera y tierno por dentro. Venía sobre una cama de patata cocida aliñada con aceite y pimentón.


Como plato de arroz nos decantamos por algo diferente, algo que no hubiéramos probado antes y que difícilmente volveríamos a probar. En la carta había una amplia variedad de arroces para elegir: paella valenciana, de verduras, mixta, de bogavante, de langosta, arroz negro… Elegimos el arroz con foie, boletus y magret de pato. Servido en paella para dos, como debe ser, estaba espectacular. Una capa fina melosa, jugosa, con el grano entero pero suelto y con su poquito de socarrat. El foie y los boletus le daban un sabor potente y rico, mientras que el magret de pato, quizá un poco seco, le aportaba la mordida necesaria. Un acierto cien por cien.


No pudimos con el postre, pero así y todo nos sacaron por cortesía de la casa un chupito de mistela y un trozo de bizcocho de calabaza. Y todo ello frente a un campo de naranjos que alegraba la vista y hacía salivar por momentos. Sitio recomendable si se visita Valencia donde poder degustar las que probablemente sean las mejores paellas y arroces con cosas de Valencia a un precio más que correcto. 



La Alquería del Brosquil
963 757 970
Entrada Casa El Llarc, 1
46013 CASTELLAR (VALENCIA)


sábado, 11 de marzo de 2017

Valencia bien merece una visita

Ya sean Fallas o no, Valencia bien merece una visita. Tiene luz, tiene playa, lugares que visitar, y muchos, muchos, muchos  bares, restaurantes y garitos en los que comer, beber y disfrutar. Vamos a daros cuenta de algunos de los que visitamos nosotros, además señalaremos varios lugares que merece la pena conocer a pocos kilómetros de la ciudad.



El Kiosko

En el entorno del Mercado Central se encuentra este bar restaurante con solera. Es el típico local de barrio, de toda la vida, en el que merece la pena para a tomar una cerveza y unas tapas. No esperéis nada del otro mundo, pero es que tampoco lo pretenden. Sus raciones son correctas y tienen una amplia variedad de bocadillos, y todo ello a un precio más que razonable. Destacamos las puntillas, en ración o en bocadillo, y sus croquetas.


Puntillas

Secreto con patatas fritas

Buñolería el Contraste

Encontramos de casualidad esta churrería chocolatería y acertamos de pleno. En funcionamiento desde 1947, es la única churrería que ofrece buñuelos durante todo el año y son reconocidos en toda la ciudad por hacer los mejores churros y buñuelos. Se encuentra en la calle Ruzafa y pese a que el local es pequeño, dispone de una terraza en la que poder degustar sus productos. 




Horchatería Fabián

Irse de Valencia sin probar la horchata es un delito. Y lugares para probar esta bebida a base de chufa hay muchos y muy buenos, pero nosotros nos decantamos por la horchatería Fabián. El vaso mediano de horchata sale por 2,5 euros, y es una bebida que principalmente se toma en primavera y verano ya que se sirve fresquita Acompañada de buñuelos o fartons entra mejor que bien.
Calle Ciscar 5




También recomendamos la Horchatería Santa Catalina, ubicada en la calle del mismo nombre, y que pasa por ser la antigua de la ciudad. 

Alquería del Brosquil

Naranjas, horchata y como no, paella. Y no necesariamente por ese orden, forman el triunvirato gastronómico de Valencia. Si buscamos degustar una buena paella hay que buscar un restaurante apropiado. Muchos locales tienen en los turistas su clientela mayoritaria, y cuidan poco la calidad de sus arroces. Por ello nosotros, tras asesorarnos convenientemente , nos decantamos por la Alquería del Brosquil. Y vaya si acertamos. No pedimos paella sino arroz con foie, boletus y pato, y resultó estar exquisito. El lugar, ubicado en plena huerta valencia, dispone de un comedor con vistas a los naranjos, que añade aún mayor valor a la experiencia gastronómica.



Mercado Central

El Mercado Central de Valencia es una atracción en sí mismo. Más de 300 puestos de productos frescos en un edificio modernista que bien sea para comprar o simplemente para disfrutar observando los puestos, bien merece una visita. Desde 1996 dispone de servicio de venta on-line.

Foto: guias-viajar.com



Barrio del Carmen

La zona antigua del la capital del Turia es el barrio del Carmen, y allí se concentran numerosos locales para tapear o salir de marcha. La calle Caballeros es el epicentro del barrio del Carmen junto con sus calles adyacentes.


Ruzafa

En pocas ciudades existirá mayor concentración de bares, restaurantes y pubs que en barrio de Ruzafa. Los hay de todos los tipos y clases, para todos los públicos y gustos, pero sobre todo hay muchos. Imposible no encontrar un local que encaje con tus gustos. Enfocado sobre todo al público joven, aunque la juventud es algo subjetivo, así que todo el mundo tiene cabida en Ruzafa.

Foto: traveler.es

Sagunto

A unos 30 kilómetros al norte de Valencia se encuentra Sagunto, una ciudad conocida por su puerto mercantil y que dispone de un anfiteatro y un castillo romanos, además de un barrio de la judería dignos de visitar.


Cuevas de Sant Josep


En la localidad de la Vall d’Uxó se encuentran las Cuevas de Sant Josep, con el río subterráneo navegable más largo de Europa. La visita incluye un paseo en barca donde el guía/barquero explicará las características de la cueva y su historia. La visita dura 45 minutos y cuesta 10 euros. Muy interesante experiencia. 



Para acabar, ahí va una invitación a vivir las mascletás valencianas con una pequeña muestra de lo que vivimos nosotros. Ruido, pólvora y emoción.


martes, 3 de enero de 2017

La mayor sidrería del mundo

Asturias es uno de nuestros destinos favoritos, por sus paisajes, sus playas, sus montes, sus gentes y, como no, por su gastronomía. En pocos sitios tienes la seguridad de que vayas a donde vayas vas a comer bien, y además, respetando el bolsillo.
Aunque hay miríadas de lugares que merecen ser reseñados (siempre he querido introducir la palabra miríada en un escrito), en esta ocasión vamos a hablar de Tierra Astur. 


Según señalan en su web Tierra-astur.com, Tierra Astur surgió en 1997 con la apertura de su sidrería en la calle Gascona de Oviedo, y a día de hoy dispone de otros tres locales en Avilés, Gijón y Colloto. Destacan todas ellas por su singular decoración y por la amplia variedad de platos asturianos que ofrecen.

Foto tierra-astur.com


En este caso hablaremos de la sidrería que Tierra Astur tiene en Colloto (Siero). Se encuentra en lo que fue la antigua fábrica de cerveza Águila, a cinco kilómetros de Oviedo, y es la más grande de la familia Tierra Astur, y según ellos, la más grande del mundo, parecen de Bilbao. 


El techo del amplio local está decorado con más de 3.000 botellas de sidra y cuenta con toneles con capacidad para 8 o 10 comensales. Toda una experiencia disfrutar de una comida o cena asturiana en tan singular espacio.


Yo la conocí hace varios años de la mano de Eva, y fue tan bueno el recuerdo que me llevé que la recomiendo siempre que puedo. En mi segunda visita, al igual que en la primera, pudimos disfrutar de una mesa dentro de uno de los toneles.

Para cinco comensales pedimos tortos con huevos fritos y picadillo, chopitos, escalopines al cabrales y cachopo. 

Dos tortos hermosos, con abundante picadillo, dos huevos fritos con su yema amarilla que suplicaba ser untada, y patatas fritas.

Abundante ración de chopitos.

Fuente de escalopines bañados en una salsa de cabrales que estaba para chuparse los dedos.

Fin de fiesta con este espectacular cachopo .de ternera relleno de jamón y queso, acompañado de patatas fritas.
Raciones abundantes, bien cocinadas y casi siempre acompañadas de patatas fritas. Todo ello acompañado por la siempre imprescindible sidra. Hay otras muchas opciones, entre entrantes, ensaladas, tablas para compartir, carnes y pescados a la parrilla, y un largo etcétera que te complica seriamente la elección. Aunque no deja de ser un problema menor, ya que todo resulta exquisito.
Gracias Eva por el descubrimiento. 

miércoles, 2 de noviembre de 2016

La ciudad del vino de Burdeos, mucho más un museo

Burdeos abrió en junio de este año el mayor y más completo museo dedicado al vino del mundo. La citè du vin (la ciudad del vino), es un espacio de 14.000 metros cuadrados ubicado al norte de la capital de Aquitania y a la orilla del río Garona. Un nuevo atractivo que unir a las múltiples razones que ya había para visitar esta preciosa ciudad, declarada patrimonio de la Humanidad y conocida como la pequeña París.

El edificio que alberga el museo ha sido ideado por los arquitectos franceses Anouk Legendre y Nicolas Desmazières como un edificio ondulante, recubierto de vidrio y metal. Consta de 8 plantas que elevan el edificio hasta una altura de 55 metros. La primera planta alberga la exposición temporal y la tienda, en la que se pueden adquirir vinos de todo el mundo. La segunda planta la ocupa la exposición permanente, en la séptima está el restaurante panorámico y la octava se encuentra el espacio donde poder disfrutar de la copa de vino contemplando la ciudad de Burdeos.


La entrada a este complejo cuesta 20 euros, existen descuentos para desempleados, e incluye la audioguía disponible en 8 idiomas, y la degustación de una copa de vino en el bar de la octava planta. Las nuevas tecnologías y la interacción predominan en este museo sobre el vino que ha optado por hacer de la visita un recorrido didáctico y educativo a través de la historia de esta bebida.



Diversas pantallas táctiles permiten al visitante dialogar con productores de vino de todo el mundo, que explican como elaboran sus caldos y las características de sus tierras. La mesa interactiva revela los secretos y los olores de diez regiones vitícolas del mundo.




Otra de las salas recorre la importancia que el vino ha tenido a la largo de la historia y permite explorar y emprender un viaje a través de las distintas civilizaciones, desde los orígenes de la viticultura hasta el siglo XX, pasando por las tumbas egipcias o las tabernas romanas, la Santa Cena o los 'chateaux boedeleses', germen de las majestuosas bodegas que hoy se levantan en La Rioja.




El buffet de los sentidos es otra de las y de la ciudad del vino donde se invita al visitante a jugar con sus sentidos y a vivir la experiencia sensorial que supone una cata de vinos. Esta sección nos permite divertirnos descubriendo los colores, sintiendo los aromas y apreciando las texturas de los vinos tintos o blancos.



Asimismo, una serie de expertos y profesionales de la cata nos ayudarán a despejar las dudas que aún puedan quedarnos en torno al vino,




En definitiva, una experiencia enriquecedora para todo amante del vino y todo aquel que aún no siéndolo, sienta cierto aprecio por esta bebida, ya que la visita se hace muy amena y entretenida al usar las nuevas tecnologías, las imágenes en 3D y las pantallas táctiles, animan al visitante a hacer uso de los cinco sentidos para, a la vez que aprende, disfrute de manera sencilla y divertida.




Tras la visita, que se puede alargar más allá de las tres horas dependiendo del interés del visitante, llega la hora de subir en el ascensor hasta la octava planta para saborear una copa de uno de los diversos vinos del mundo que nos ofrecen, al tiempo que disfrutamos de la espectacular vista de la ciudad de Burdeos.



Merece la pena, antes de abandonar 'La citè du vin', visitar la tienda y la bodega, donde se pueden adquirir vinos de todo el mundo de entre una extensa oferta que supera las 14.000 referencias.

La citè du vin (la ciudad del vino)

viernes, 5 de agosto de 2016

Las maravillas de Cádiz

Todo el mundo habla maravillas de Cádiz. Sus playas, su clima, su gente. Quien va repite, o le gustaría repetir, porque la experiencia suele ser casi siempre muy enriquecedora. Si buscamos las razones podemos encontrar varios puntos a tener en cuenta: Sus playas son grandes, amplias, salvajes; su clima es agradable, hace calorcito pero el viento suaviza las temperaturas y se puede dormir por la noche; sus gentes son amables, graciosas y simpáticas; y su gastronomía. Ahí vamos a centrarnos en este artículo ofreciendo algunas recomendaciones a tener en cuenta si se visita Cádiz.

Vista desde la torre Tabira.

-Cádiz capital

Cádi, como se refieren a ella los locales es una ciudad amable, con historia, casco antiguo de calles estrechas, y una playa acogedora. 


Taberna Casa Manteca es un local situado en la calle del Corralón de los Carros 66, en el barrio de la Viña, cerca de la playa y de la calle Virgen de la Palma. Data de 1953 y él se resume la esencia de Cádiz, en sus paredes, con sus fotografías y carteles de toros y de flamenco.





 Además de disfrutar del local y su decoración se puede degustar ensalada de tomate con caballa, queso con mermelada de espárragos y chicharrones, lo más típico del lugar.





-Sanlucar de Barrameda 

Esta localidad situada en la desembocadura del Guadalquivir y frente a Doñana, alberga algunas de las más importantes bodegas de fino y manzanilla. Es recomendable visitar alguna de ellas, y desde aquí recomendamos Barbadillo, una de las más populares.



El pueblo tiene muchos bares con terrazas y en la plaza del Cabildo se concentran algunas de las mejores opciones. Casa Balbino es, sin duda, un  local imprescindible. 




Sus tortillas de camarones merecen la pena una visita. En su amplia barra se pueden encontrar otras delicias pero su especialidad son esas tortillas crujientes y sabrosas que te harán obligarte a volver a por más.




Tampoco podíamos marcharnos de Sanlucar sin probar sus famosísimos langostinos, a la plancha, con sal y unas gotitas de limón. Dan ganas de llorar solo de recordarlo.



-Rota

Esta localidad conocida por albergar la base naval de Estados Unidos, tiene una amplísima variedad de locales donde beber y comer. Pero la mayoría cortados por el mismo patrón. Por eso quiero destacar la Taberna el Gato, Avenida María Auxiliadora 12. 




Es como una bodeguilla antigua, con barricas de las que sirven vino a granel, y en la que puedes probar lo más típico de la gastronomía gaditana por un precio razonable: langostinos a la plancha, chorizo frito, lomo, caracoles… Merece la pena buscarla y tomarse algo acodado en la barra.

En rota también probamos el atún rojo, de fama internacional. Asistimos al ronqueo o despiece de un ejemplar de 250 kilos.









Con la carne resultante del despiece se elaboraron diferentes pintxos y tapas, estos son algunos ejemplos: 


 




También probamos sus lomos a la plancha con un refrito de ajos. Simplemente espectacular.



-Chipiona

Conocido por ser el pueblo natal de Rocío Jurado, la más grande, también ha cosechado fama por tener el mejor pescaíto frito de la zona. En la calle Isaac Peral y en la calle Larga se concentran la mayoría de los bares y restaurantes. Por destacar alguno nos quedaremos con la Peña Bética de Chipiona, calle Larga 46.



Es lugar con solera dedicado a la mayor gloria del Betis y donde sirven un pescaíto frito de chuparse los dedos.