Mostrando entradas con la etiqueta fabada. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fabada. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de febrero de 2018

Casa Poli, un clásico asturiano que no defrauda

Localizado en Puertas de Vidiago, un pequeño pueblo junto a las vías del tren en la carretera N-634 y al este del municipio de Llanes al que pertenece, se encuentra Casa Poli, una sidrería-restaurante especializada en comida tradicional asturiana y productos artesanos, no en vano, ellos mismos elaboran sus propios embutidos, entre los que destacan los chorizos de ciervo y jabalí.


Llegar hasta allí no es nada sencillo. En primer lugar porque se accede desde la carretera N-634, poco utilizada desde la apertura de la A-8, y segundo lugar porque hay que atravesar un paso a nivel con barreras bastante mal señalizado. Así que hay que estar atento para no pasarse la entrada.
Es conveniente reservar ya que suele estar bastante concurrido, sobre todo en fines de semana.



Se trata de una antigua casa de piedra de 1833 con un patio central alrededor del cual se distribuyen distintas estancias que hacen la función de comedores. 



Al llegar, Javier, el dueño, apuntará tu nombre y el número de comensales en una libreta y te llamará cuando tenga preparada la mesa. Nunca sabréis lo que os tocará esperar, pero él te asegura que sin comer no os vais a quedar. El sitio es muy pintoresco y es muy recomendable acudir en verano para poder comer en el patio a la sombra de las parras.



Una vez sentados en la mesa correspondiente y tras beber unos culines de sidra ‘Gobernador’ para hacer más llevadera la espera nos disponemos a dar cuenta de los majares de la gastronomía asturiana. Además de los platos, entrantes y raciones de la carta, también dispone de otras delicias según temporada, ya sean carnes o pescados. 



Empezamos con una tabla de quesos de la zona. Siete trozos generosos de algunos de los más de 40 tipos diferentes de quesos que se producen en Asturias. Desde las variedades más suaves al rey cabrales, pasando por el Gamoeu, y las dos variedades de Afuega’l pitu, blanco y rojo (con un toque picante). Todos ellos con una porción de membrillo para que el dulce haga de contraste con la fuerza del queso. El pan también merece una mención aparte, buenísimo. 


La tabla de embutidos tampoco defraudó. Una generosa bandeja con embutidos de elaboración propia en el mismo restaurante. Chorizo de corzo y salchichón y chorizo de jabalí. Uno dulce y otro picante. Además lomo y jamón.


Estando en Asturias no podíamos dejar pasar la oportunidad de probar la fabada. Pedimos una ración que nos trajeron en una cazuela de barro. También se puede pedir media ración. La verdad es que coincidimos en que fue una de las mejores fabadas que habíamos probado. Las legumbres bien cocidas, enteras y cremosas. El caldo ligado y con su espesor justo. Iban acompañadas de chorizo, morcilla y tocino.


Uno de los comensales se empeñó en pedir callos de la casa y no le quitamos la ilusión. Los presentaron muy picaditos, con chorizo en trocitos y con una salsa menos fuerte de lo que cabría esperar, como una vizcaína ligera, probablemente ligada con tomate. Venían acompañados de patatas fritas. Algunos de los comensales los destacaron como lo mejor de la comida.


También nos decantamos por el rabo, ya que habíamos oído que es una de las especialidades de la casa. Tampoco defraudó. Guisado al vino tinto, la salsa estaba sin pasar, por lo que conservaba las verduras de condimentación. El tiempo óptimo de cocción posibilitaba que la carne, muy tierna y melosa, se separar del hueso con facilidad. También venía acompañado de patatas fritas caseras.


Huevos, tortos y picadillo. Incluimos este último plato en la comanda pensando que lo anterior no fuera suficiente pero bien hubiéramos podido haber pasado sin él. Nos lo comimos, y estaba bueno, pero pudimos haber prescindido.


De postre nos decantamos por tres raciones de tarta de queso para compartir. Era algo intermedio entre tarta y flan, con una textura suave y ligera, y bañada con salsa de arándanos. Quizá la sirvieron demasiado fría. 

Un lugar muy recomendable que habría que apuntar entre los restaurantes a visitar si se visita Asturias. Ya se que hay mucho donde elegir, pero este es un de esos sitios que dejan huella en la memoria y en paladar. 

Casa Poli 985 41 12 17

martes, 14 de noviembre de 2017

De sidras por Gijón

Cualquier visita a Asturias debe incluir la degustación de sidra, bebida asturiana por excelencia. Eso sí, en su justa medida, ya que entra tan bien que es fácil pasarse de la raya. En casi todos los bares del Principado es posible probarla en alguna de sus múltiples marcas, aunque para los no muy habituados a escanciarla será complicado distinguir una marca de otra.


En esta ocasión, y como no podía ser menos, nuestra visita a Gijón incluyó el paso por varias sidrerías en busca del refrescante culín de sidra escanciado con todo el estilo de que somos capaces. Aquí os dejamos algunas de las que a nuestro entender merecen ser visitadas. No tienen porqué ser las mejores de la ciudad, simplemente son las que más nos gustan a nosotros.

-La Galana:

Somos animales de costumbres y en todos nuestros viajes a Gijón es aquí donde tomamos nuestra primera botella de sidra. 


Es un clásico gijonés, situada en la plaza del Ayuntamiento, siempre está repleta de gente, y en su restaurante se come bastante bien, aunque las raciones han ido disminuyendo de tamaño al tiempo que aumentaba su elaboración. Los camareros no acostumbran a ocupar las listas de los más amables de la ciudad. No obstante, suele estar siempre lleno. 

Plaza Mayor, 10.

-El Otru Mallu:

Descubrimos esta sidrería casi por casualidad y desde entonces es visita obligada. Se encuentra entre la estación de autobuses y el museo de ferrocadrril, y en sus paredes cuelgan diplomas que sus camareros han conseguido en concursos de escanciadores. 


En su barra ofrecen al cliente pinchines gratuitos, como patatas, fritas, cacahuetes, chorizo, o sardinillas con los que acompañar el trago de sidra. Es un buen lugar para comidas y cenas de grupo. 
Nuestra recomendación particular es pasarse por allí después de haber disfrutado de Talasoponiente. 


Sanz Crespo, 15.

-San Bernardo IV:

Situada en la calle San Bernardo, antes de llegar a la plaza del Ayuntamiento, es un local de toda la vida en el que hemos reparado recientemente. 


Tiene un menú del día por 15 euros que incluye cuatro primeros y cuatro segundos que está muy bien, y en el que no faltan la fabada, la paella de marisco, entrecot, solomillo … Además, tiene ofertas como rabas y botella de sidra en barra por 6 euros, o cachopo por 10.


San Bernardo, 4.

-La Mar de Vinos (Casa Oskarin):

En el barrio de Cimadevilla, esta pequeña taberna ofrece tostas y tapas que combina con las tradicionales viandas asturianas. 


La sidra es un poco más cara que en otros locales pero tienes la posibilidad de servírtela con el ‘isidrín’, invento muy útil para los que carecen de habilidad al escanciar. Está adquiriendo mucha fama por la calidad de su menús.

Calle Escultor Sebastián Miranda.

-La Tabacalera:

Es otro de los clásicos. En la plaza de la Tabacalera de Cimadevilla. Antaño lugar de mucho ambiente hoy venido a menos pero que conserva sus grupos y cuadrillas bebiendo sus botellas de sidra. 


Tiene dos plantas y terraza. En su carta dispone de todos los platos tradicionales asturianos pero destaca por sus sartenes de huevos con jamón, morcilla, o picadillo y como no, por su cachopo XXL de cecina y queso de cabra acompañado de patatas fritas caseras. 


Toda una experiencia el enfrentarse a semejante plato. Se recomienda ir en grupo para poder compartir varias de sus especialidades. 


Por si nuestra recomendación no fuera suficiente, que no tiene porqué serlo, aquí os dejamos un vídeo de El Comidista donde analiza el fenómeno gastronómico en que se ha convertido el cachopo. El lugar que elige para meterse uno entre pecho y espalda es, como no, La Tabacalera.



Sidrería La Tabacalera
Calle Vicaría, 20.

Seguro que en próximos viajes a Gijón podemos incluir otras sidrerías que vayamos descubriendo. También admitimos vuestras sugerencias.